Artículo de opinión publicado en la revista Visual el número julio/agosto de 2003.
I
A veces el que te dediques a varios campos de trabajo a la vez provoca confusión en el cliente final. A veces, al menos así me pasa, te piden que desarrolles un “fernandezcoca.com” en soporte web que refleje como lo haces en ilustración, textos o conferencias, cuatro entornos distintos en cuanto a forma y estilo. Seguramente a ti te puede estar pasando lo mismo.
Lo curioso de todo es que principalmente te piden que el resultado sobre soporte web logre que el usuario final encuentre rápida y fácilmente la información buscada. Lo más fuerte es que si aglutinas todo lo que los clientes te piden lo único que consigues es un “ente barroco” algo parecido a una paella quemada. En resumen, logras lo que en lenguaje popular se conoce como “una mierda”.
II
“Deseo que me hagas un documento web que sea muy tuyo, que tenga mucha información, que sea muy dinámico, que contenga mil y un enlaces destacados en la página de inicio, que sea fácil de navegar, que me guste y que sea de mi estilo”.
Este entrecomillado es parte de una conversación en la que se ven las típicas contradicciones en un encargo de un cliente al que el concepto “idea previa de partida” le recuerda más a una planificación de su próximo fin de semana romántico que a otra cosa.
A esta confusión de ideas se le suma que tú tienes un estilo específico en unos campos determinados, algo que ya he mencionado al inicio de este texto, y que es distinto en cada uno de ellos. Por esto en web eres simple, directo, limpio y vas al grano; en ilustración rompes con formas, colores, expresiones; impartiendo conferencias rompes esquemas académicos y, finalmente, escribiendo, haces lo que ahora lees. Tú tienes claro como eres, pero el cliente solo ve una “masa” ante la que se confunde. Le explicas todo, te dice entender pero te vuelve a pedir lo mismo, aunque algo más complicado: “hazme un diseño que lo aglutine todo y así te tendré a ti entero ahí dentro”.
III
Abogo por o bien olvidar este tipo de cliente o, si las circunstancias aprietan, en insistir de manera razonada en que es mejor centrarnos en una interfaz gráfica de usuario que vaya directamente al grano que en una que constituya algo más digno de una feria de vanidades que de lo que la web está llamada a ser como soporte.
Me da igual que una vez se llegue a este convencimiento se implemente, en cuanto a programación, en lenguaje HTML, PHP, XML, etc... o que se desarrolle empleando tecnología flash, o cualquier otra que pueda venir, siempre y cuando el resultado sea compatible, como mínimo, con las plataformas y navegadores más habituales.
IV
Convencer a un cliente de la conveniencia de esta postura no es algo sencillo. Muchas de las veces vas a perderlo, esto es algo que asumimos. Sin embargo si te preparas y, sin la altiva vanidad de algunos divos que rondan por el “espacio web”, le argumentas, presentas alternativas y, porqué no, le muestras diferencias entre su idea (la cual tendrás que desarrollar aunque sea a nivel de boceto desde Photoshop ®, o similar) y tu propuesta, tendrás mucho que ganar.
Si también, de paso, observas textos como los de Norberto Chaves, o miras otros en los que se habla de experiencias desarrolladas por centros como fue la Escuela Superior de Diseño de ULM ( Bozzano, Jorge Néstor. “Proyecto: razón y esperanza. Escuela Superior de Diseño de ULM”. Editorial Universitaria de Buenos Aires, Buenos Aires 1998. ISBN 950-23-0843-3), lo mismo lo tienes más fácil.
V
Insisto en que tenemos lo que nos merecemos, por lo que si damos mierda los clientes seguirán pidiéndonos mierda. Hemos de creer en lo que hacemos y no hacer de nuestro trabajo una fábrica de churros. Hoy, aún hoy, en soporte web vemos mucha basura, demasiada aglutinación de material visual que no tendría porque estar ahí si lo que pretendemos es llegar rápidamente al grano. También vemos demasiada conversión del soporte spot de televisión a la web, y tampoco es eso, para ello ya existen otros medios (tv y cine). Buscar la simplicidad, ir al grano, quitar lo superfluo, luchar por ello y defenderlo hasta el final es una filosofía de difícil cumplimento pero también, y esto te lo aseguro, de grandes placeres cuando la consigues.
Pd.
Este texto está basado en una historia real. Se cambian, como en las películas, nombres, situaciones y lugares. No es plan de volver aún más descentrado a según quien.
> artículos que opinan, introducción > Audrey Hepburn era gorda > El color de las nubes > Plan de negocios > Fast book > Milagro en la web > Veo, veo, veo > Cuadernos de tendencia web > Portugal.web > Filosofía ZARA aplicada a la web > Relajo: ojo y descuido > Cambiar las cosas > Cómo se hizo > No home II > No home I > Coach.web > Vende.me: Llegar a todos desde ahí fuera > Clon.com: la copia del amado > Vacío: la clave está en ir al grano > Sexo, amor o pasión: comunicación y manipulación en la web > El reto: rediseño de documentos web institucionales > Al grano: sobre clientes que nos vuelven locos > Compatibilidad: la misma información, distintos soportes > Quedarme en tu recuerdo: Información personalizada > 100 descubrimientos > Lo trabajoso: sobre el no prever para luego quejarse > Verimagen: Diseñar en web desde las palabras > El ansia ignorante: Corremos, corremos y corremos > Desnúdate: ¿y si debajo no hay nada? > La estafa: jurados y premios varios > Piel y pies: bases del diseño dan piel a la web > Biopsia: Descubrir más allá de la interfaz > Lo latente: sobre el verbo y lo real > Más allá del espejo: contenidos > Simplifícate, del microondas a la red > Aire, interrelaciones fuera de la red
Todas las imágenes y contenidos de este sitio web son Copyright exclusivo de Antonio Fernández-Coca (c). Los ojos dobles de las ilustraciones de Fernández-Coca son MARCA REGISTRADA. No existe autorización alguna para ser empleados fuera de nuestro trabajo desde FernandezCoca. Todos los derechos están reservados. Programación: Guillem Torres.
| inicio página |